¡El 27 es rojo y blanco!

Esta vez la moneda cayó del lado de Estudiantes. La 27° edición del clásico platense terminó en fiesta albirroja tras la victoria pincha sobre Gimnasia por 3-1 con parciales de 27-29; 25-22; 25-19 y 25-21. El equipo conducido por Eduardo Rodríguez entregó todo para ganarle a su histórico rival después de tres años.

Las claves del partido

La determinación de Delucchi y Graff

La punta y opuesta fueron los caballitos de batalla en el ataque de Estudiantes. Desequilibraron por las puntas logrando quebrar la resistencia del buen bloqueo tripero. Ailín Graff fue la máxima anotadora del encuentro con 26 unidades, mientras que Martina Delucchi fue importante desde el servicio, una faceta que el Pincha aún debe trabajar para disminuir el nivel de error.

Falta de regularidad albiazul

Rosa Reinoso fue la mejor jugadora de Gimnasia con un aporte de 20 puntos. Más allá de su buena actuación individual, al equipo le faltó regularidad tras ganar un apretado primer set. Por momentos se benefició con los errores albirrojos, pero no le sacó provecho para imponerse en el marcador. Virginia Granado estuvo correcta en recepción y defensa, mientras que Tanya Acosta, Berenice Almeyda y Luli Bergé tuvieron apariciones interesantes pero no suficientes para dar vuelta la historia.

Perseverancia albirroja

Lo que no tuvo en los últimos clásicos, Estudiantes sí lo tuvo en éste: constancia y paciencia. Tras perder un primer set parejísimo, el Pincha no se desmoronó. Sin bajar los brazos fue al frente y perseveró hasta ser su mejor versión y tomar las riendas del partido. Así se llevó tres sets consecutivos y cerró una noche a pura emoción y festejo junto a su gente y un espectador de lujo: el presidente de la institución, Juan Sebastián Verón.

FOTO: Javi Genoni