El Lobo sabe de batacazos

Desde las 21:10 horas, Gimnasia disputa un partido más que difícil. Derribar al bicampeón de la Superliga. No solo compite ante Boca, sino también frente a los grandes medios de Capital Federal, quienes dan por vencedor al equipo que dirige, Guillermo Barros Schelotto. “Los partidos hay que jugarlos” dice una vieja frase y eso es lo que hará el conjunto de Pedro Troglio en el Mario Alberto Kempes, demostrar que no son menos que nadie.

Si hablamos de batacazos en la Copa Argentina, el Lobo sabe de eso, ya que cada vez que compitió, le tocó disputar la llave más complicada, donde se ubicaban los denominados grandes. En la edición 2015-2016 de dicha competencia, Gimnasia tuvo su mejor participación. En los 32avos, venció por 2-1 a Club Social y Deportivo Madryn. Luego, a Instituto de Córdoba (2-0) por la siguiente fase. Hasta el momento, la Copa se tornaba “tranquila” en cuanto al juego de los rivales.

Pero como en todo los caminos, siempre hay una piedra. Llegaron los Octavos de Final de al Lobo le tocó enfrentar a Racing Club de Avellaneda, que venia de superar las fases previas con los mismos resultados (2-0; 2-1). Aquella noche, en cancha de Lanús, el Lobo supo ser el más inteligente de la academia. A los 5′ del complemento, Daniel Imperiale, marcó el único gol del partido y selló la clasificación a la siguiente ronda.

El gol de Imperiale

En los Cuartos de Final, los esperaba San Lorenzo de Almagro, que llegaba al duelo en Salta, con una excelente actuación. 3-1 había ganado todos los encuentros diputados en la Copa. A los dos minutos del encuentro, Nicolás Ibáñez, puso la ventaja para el Lobo Platense, que dominaba claramente oas acciones del juego. Ya en la segunda parte, Ramiro Carrera, puso el 2-0. ¿Ya está, pasó, Gimnasia? Claro que no.

El “cuervo” reaccionó y en un puñado de minutos, llegó a la igualdad. Sebastián Blanco y Paulo Díaz, llevaron el encuentro a los penales. Marcos Angeleri (atajó, Alexis Martín Arias) y Martín Cauteruccio, fallaron sus respectivos penales. La serie quedó a merced de los dirigidos por Gustavo Alfaro. Manuel Guanini ejecutó y de cabeza a las semifinales.

Convirtió, Guanini y festejó el Lobo.

Gimnasia estaba entre los mejores cuatro de la competencia. Llegó el turno de enfrentar a River Plate, uno de los equipos más goleadores de la Copa. El Lobo jugó un gran partidos, pero pecó en lo defensivo. Dos fallas en tan solo cinco minutos, hicieron que Sebastián Driussi y Lucas Alario, marcaran para el “Millonario”. Luego, el árbitro del encuentro, no cobró un claro penal contra Facundo Oreja, el cual podría haberle dado vida al tripero.

Lucas Alario, festejó el segundo de River. Foto: Telám.

Fin de la ilusión para el elenco mens sana, que dejó una gran imagen en la competencia. ¿ Gimnasia podrá dar el batacazo en el Kempes? Claro que puede, porque como lo dijo, Matías Melluso, una de sus Joyas, “Gimnasia no es menos que nadie”. ¿Va a ser difícil? Muy. Pero en el Lobo no pierden las esperanzas de deribar al bicampeón del fútbol local.